Protecciones mínimas que elevan a todos
La industria gana cuando existe una línea base exigente: almacenamiento seguro de claves, principios de mínimo privilegio y procesos auditables. Las empresas nuevas adoptan prácticas maduras desde el inicio, y las consolidadas armonizan controles sin sacrificar velocidad. Los consumidores, por su parte, entienden mejor qué esperar y a quién responsabilizar. Esta predictibilidad disminuye titulares negativos y fomenta inversiones de largo plazo, especialmente en categorías sensibles como acceso, presencia y bienestar personal.